Reto 1: Las metodologías activas e integración de la diversidad

 

A través del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, Naciones Unidas deja patente la necesidad de “garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos”. Para ello, la UNESCO fomenta aquellos sistemas educativos en los que se tienen en consideración la diversidad de necesidades y capacidades de los estudiantes y en los que se eliminan las barreras discriminatorias.

 

Las metodologías activas se centran en el estudiante y lo convierten en parte activa del proceso de enseñanza-aprendizaje conectándolo con su realidad cercana, logrando una mayor motivación. Con este tipo de metodologías el alumnado participa más, comprenden mejor la relación entre conceptos y su entorno, aprenden a exponer sus razonamientos y compartirlos con sus compañeros… en definitiva, desarrollan habilidades y capacidades de forma personalizada y autónoma, preparándoles para la vida adulta.