Reto 15: La continuidad en el proceso de aprendizaje en época de pandemia global

Estamos asistiendo a un momento excepcional en la historia global, numerosos países han parado toda actividad que implique el contacto entre personas, llegando a paralizar completamente sus sistemas de producción, y en consecuencia, sus economías. El objetivo es claro, erradicar el virus Covid19, que está dejando unas cifras de infectados y decesos características de una grave pandemia mundial.  

Durante los primeros signos de la pandemia, Naciones Unidas advertía que 850 millones de niñas y niños en el mundo, dejaban de asistir a la escuela (información actualizada el 19 de marzo). Por lo tanto, asegurar la continuidad en el proceso de aprendizaje es uno de los objetivos prioritarios en este momento, especialmente para los jóvenes de entornos desfavorecidos. En este sentido, UNESCO apoya la implementación de programas de educación a distancia a gran escala, y realiza recomendaciones de apps y plataformas educativas abiertas que los centros educativos y los docentes pueden emplear para llegar a los aprendices de forma remota. La idea es compartir las mejores prácticas didácticas para aprovechar las tecnologías móviles de bajo coste, con la finalidad de ofrecer oportunidades de continuar con el proceso de aprendizaje, mitigando en la medida de lo posible las interrupciones educativas.

El organismo señala que el cierre de escuelas produce un gran impacto negativo, particularmente grave para las familias más desfavorecidas. A la interrupción del aprendizaje se suma el factor de la correcta alimentación ya que muchos niños y jóvenes cuentan con las comidas que proporcionan de manera gratuita o a costo inferior las escuelas. Por otro lado, generalmente las familias no están preparadas para la enseñanza a distancia o desde casa, y además, el acceso a internet es desigual y sigue suponiendo una de las brechas más grandes. Y en el caso del hogar, no es todo, se producen además insuficiencias en materia de cuidado de los niños por ocupaciones laborales de los padres, que tienen que descuidar el acompañamiento. Evidentemente otro de los factores es el coste económico elevado que se produce cuando las escuelas cierran, los padres que trabajan tienen más probabilidades de ausentarse por tener que cuidar a sus hijos, un factor que además incide directamente en la mecánica del sistema de salud, las mujeres representan una parte importante de los profesionales sanitarios y se encuentran a menudo en la imposibilidad de ir a sus trabajos también por la responsabilidad del cuidado a lo más pequeños. En otro orden de factores, es menester señalar el aumento de la presión para los centros escolares que permanecen abiertos, los padres y las autoridades dirigen a los niños hacia estos colegios. Y por supuesto la tendencia al incremento de las tasas de abandono escolar, resulta difícil lograr que los niños y jóvenes regresen a la escuela y que permanezcan en el sistema cuando los centros escolares vuelvan a abrir.

Bajo este contexto, en esta ocasión el Observatorio Profuturo llevará a cabo una labor de rastreo de iniciativas educativas digitales, con la finalidad de reflexionar en torno a las diferentes tipologías de soporte educativo encaminado a asegurar la continuidad educativa de las y los jóvenes en edades formativas, sobre todo, en entornos vulnerables.

Mapa Escuelas Covid
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