Reto 9: ¿Cómo garantizar la continuidad en el aprendizaje de niñas y niños refugiados?

ProFuturo en Líbano

El informe “Turn the Tide: Refugee Education in Crisis de ACNUR”, publicado el pasado 29 de agosto de 2018, señala que cuatro millones de niñas y niños refugiados no asisten a la escuela. Al finalizar 2017, la cifra de refugiados ascendía a más de 25,4 millones en todo el mundo. El 52% – más de la mitad – eran niños y niñas, de los cuales 7,4 millones se encontraban en edad escolar. Desde una perspectiva global, sólo el 61% de ellos tiene acceso a la educación primaria, en comparación con el 92% que accede en todo el mundo.

La educación es un derecho básico, pero en el caso de estos jóvenes, se sitúa como un privilegio. Numerosas iniciativas intentan cubrir esta urgencia escolar, entre ellas, ProFuturo. Desde su propuesta educativa digital se suma a la lucha por asegurar la continuidad educativa de las comunidades de refugiados. Pues como remarca Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, “la escuela es el primer lugar en meses, o incluso en años, donde las niñas y niños refugiados encuentran normalidad”. Añade: “de acuerdo con los patrones actuales, a menos que se realicen inversiones urgentes, cientos de miles de niños y niñas se sumarán a estas inquietantes estadísticas”.